Cómo organizamos y hacemos backup de nuestras fotos | Carpetas, discos y NAS #166

Hay temas que parecen aburridos… hasta que pierdes una foto buena, una tarjeta se corrompe o un disco duro decide morir un domingo por la tarde. Esta semana en Mucho Más Que Fotos nos metimos en uno de esos bloques que no parecen sexys, pero que te pueden ahorrar muchos disgustos: cómo organizamos las fotos, dónde las guardamos y cómo hacemos copia de seguridad.

Lo bueno del episodio es que no va de “esta es la única forma correcta”, sino de algo mucho más real: cada uno tiene su sistema, sus manías, su nivel de TOC y sus miedos. Y justo ahí está lo interesante. Porque entre carpetas por fecha, catálogo sí/catálogo no, NAS, RAID, Amazon, discos externos y tarjetas que da pánico formatear… sale una charla muy útil y muy de verdad.


1) La gran verdad incómoda: no hay sistema perfecto, hay sistema que te funciona

Una de las primeras ideas que deja la charla es muy sana: no existe una organización universal. Hay quien vive feliz con Lightroom, quien prefiere Bridge, quien tira de Capture One, y quien no quiere saber nada de catálogos y vive directamente en carpetas.

“Esto es un poco como las carpetas, lo que ya has acostumbrado cada uno.”

Y esa frase resume bastante bien el episodio: no vais a imponer una religión, vais a enseñar cómo lo hacéis vosotros, qué os funciona y dónde os da miedo meter la pata.


2) Carpetas por fecha, por viaje o por tipo de foto: el eterno caos con apariencia de orden

Aquí aparece el primer gran debate: ¿organizar por fecha o por temática?

Por un lado, está la visión de ordenar por año + fecha + lugar, que es bastante limpia y evita que todo acabe siendo una locura de subcarpetas infinitas. Por otro, está la tentación de clasificar por tipo de foto: Vía Láctea, faros, retratos, circumpolares, viajes, etc. Pero claro… en cuanto una foto encaja en tres cosas a la vez, empiezan los problemas.

“Te van surgiendo nuevos motivos… y ya te empieza a petar la cabeza.”

La sensación general del episodio es que la fecha sigue siendo el mal menor: no será romántica, pero suele ser lo más estable cuando pasan los años y ya no te acuerdas ni de cómo habías bautizado aquella sesión.


3) Lightroom sí, Lightroom no… y el trauma de depender de un catálogo

Otro bloque muy bueno es el de los programas. Se nota que cada uno tiene su mochila mental:

  • quien usa Lightroom y acepta que es “su mojón”, pero es su mojón,
  • quien pasó por Bridge,
  • quien probó Capture One y le gustó cómo levantaba sombras,
  • y quien no quiere depender de ningún catálogo por si mañana cambia de ordenador o de programa.

“Es mi TOC, pero es mío.”
“No quiero depender de Lightroom para eso.”

Aquí mola porque no se queda en “este programa va mejor o peor”, sino en algo más importante: qué flujo de trabajo te da paz mental.


4) Capture One aparece por la puerta grande: menos ruido, sombras y la típica tentación de cambiar

En la charla también sale Capture One como ese viejo amor que de vez en cuando vuelve a la cabeza, sobre todo por cómo trata ciertas fotos oscuras o complicadas.

“Capture One vuela.”
“Con un poquito que muevas el deslizador… ya recupera la foto.”

Se habla especialmente de cómo levanta negros y sombras en fotos de street o escenas muy cerradas, y cómo hay archivos concretos en los que alguno todavía lo usa por eso. No como sistema completo, pero sí como “arma especial” para casos puntuales.


5) El drama real no es guardar: es borrar

Probablemente el bloque más reconocible para cualquiera que haga fotos de verdad. Porque una cosa es hacer backup, y otra muy distinta es borrar lo que ya has volcado. Ahí es donde entra el sudor frío.

“La volqué tres veces… y aun así, cuando fui a borrarla, dije: voy a verlo otra vez.”

Y todavía peor: cuando estás de viaje o en una boda, la tarjeta se llena y te toca decidir si formateas o cambias de tarjeta “por si acaso”.

“Eso estresa. El eliminar algo… eso estresa.”

Ese miedo a borrar algo que igual no estaba tan respaldado como creías atraviesa toda la charla. Y es bastante más universal de lo que parece.


6) Las dos ranuras de la cámara: descubres 7 años después que estaban ahí para algo

Este momento es muy de bar MMQF y también muy útil: en medio de la charla, alguien suelta que va a empezar a usar las dos ranuras de tarjeta de la cámara… después de años sin hacerlo.

“He descubierto que la cámara tiene dos ranuras y voy a empezar a usar las dos.”

Entre risas, la idea queda clara: muchas veces nos confiamos porque “nunca ha pasado nada”, hasta que un día pasa. Y ahí descubres que la ignorancia daba mucha paz… pero no era una estrategia.


7) NAS, RAID y el sueño húmedo del fotógrafo paranoico

Aquí la charla se pone ya en modo friki bueno: NASRAID, discos en espejo, copias automáticas, acceso remoto desde el móvil y toda esa fantasía de “me voy a Roma, hago fotos y si necesito algo lo saco desde el móvil”.

“Está en tu segunda casa y en Roma, haciendo fotos… y si necesitas una foto, te metes en el móvil y la coges.”

Pero también aparece la parte menos sexy:
tener una caja encendida 24 horas, confiar en que todo reconstruya bien cuando pete un disco, aprender a usarlo y, por supuesto, pagarlo.

“A mí tener eso funcionando 24 horas me pone de los nervios.”
“Atraqué un banco hace poco.”

El resumen: el NAS mola muchísimo… hasta que miras precios y entiendes por qué más de uno sigue con discos sueltos y rezando.


8) Off-site: si la copia está en la misma casa, igual no es tan backup como creías

Otro punto muy valioso del episodio es el de las copias fuera de casa. Porque si tienes dos discos en el mismo escritorio, muy bien… hasta que hay robo, incendio o cualquier otro desastre.

Se habla de varias soluciones:

  • copia en la nube tipo Amazon,
  • dejar un disco en casa de tus padres,
  • o incluso tener una segunda ubicación física para ese backup.

“La copia que no tienes en casa…”

Es uno de esos detalles que muchas veces posponemos, pero cuando sale en voz alta te das cuenta de que tiene todo el sentido del mundo.


9) Los discos duros viejos: esa relación tóxica de “cada vez que lo enchufo pienso que será la última”

Aquí hay otro momento 100% real: el de esos discos antiguos que siguen vivos, pero cada vez que los enchufas hacen ruidos raros y te ves rezando.

“Cada vez que lo enchufo, yo… esta es la última vez.”

Y sale esa frase que resume toda la filosofía del backup:

“Hay dos tipos de discos duros: los que han petado y los que van a petar.”

No sé si da tranquilidad o más ansiedad, pero desde luego te pone a pensar.


10) Al final, más que una receta, esto es un espejo

Lo bueno de esta charla es que no termina con “haz esto y ya está”. Termina con algo más útil: escuchas varios sistemas, ves dónde falla cada uno y te montas el tuyo.

Porque algunos viven bien con:

  • carpetas por fecha,
  • otros con catálogos,
  • otros con NAS,
  • otros con disco + copia + nube,
  • y otros con tarjetas acumuladas como si fueran lingotes.

Y la conclusión implícita es probablemente la más sensata de todas: el mejor sistema es el que realmente mantienes.


Cierre

Si haces fotos, este episodio te toca una fibra muy concreta: la de saber que el caos existe, que nunca tienes el backup tan atado como crees y que todos, absolutamente todos, hemos dudado antes de borrar una tarjeta o una carpeta.

Y también tiene algo bueno: te obliga a pararte y pensar si tu sistema actual es una estrategia… o una cadena de parches que todavía no ha explotado.

Pregunta para dejar en comentarios del blog

¿Tú eres más de carpetas por fecha, de Lightroom hasta la muerte, o del equipo “yo me acuerdo de dónde está todo”?
Y la importante de verdad: ¿cuántas copias tienes ahora mismo de tus fotos buenas?

Deja un comentario