El BAR de MMQF: consultorio fotográfico, preguntas incómodas, recuerdos y un podcast que sigue creciendo
Hay episodios que nacen con tema cerrado, escaleta y todo bastante controlado… y luego está El BAR de MMQF.
Esta semana tocó precisamente eso: abrir el bar, sentarse a charlar, improvisar, responder preguntas y dejar que la conversación se fuese moviendo entre fotografía, viajes, bodas, series, libros y un poco de vida real.
Con media plantilla fuera de juego y solo Pau y Fernando al frente, salió una charla de esas que son puro podcast: menos “tema del día” y más colegueo, anécdotas, consultorio y comunidad.
“Hoy vamos a jugar al ping pong.”
Y la verdad: salió bastante mejor de lo que parecía al principio.
Abrimos el bar: cuando no están todos, pero el podcast sigue igual de vivo
El episodio arranca con ese tono tan vuestro de “bueno, hoy somos menos, pero aquí estamos”. Entre saludos, bromas y esa sensación de “esto va a ser un partido de ping pong”, dejáis clara una cosa: el bar se abre igual, aunque falten Dani, Alberto o Dioni.
“Abrimos el bar… pasar al fondo, pedir cerveza, vino, lo que queráis.”
Y precisamente por estar solo dos, el capítulo gana algo muy chulo: se vuelve más íntimo, más conversado y más de “vamos a hablar de lo que surja”, que para un BAR de MMQF le pega muchísimo.
Cuando la fotografía deja de ser hobby y te das cuenta de que va en serio
Uno de los momentos más interesantes del episodio llega cuando Fernando le lanza a Pau una pregunta bastante potente: ¿en qué momento dijiste “esto de la fotografía va en serio”?
Y la respuesta mola porque no es épica ni impostada: empieza desde pequeño, con la cámara de carrete, pasa por años de desconexión, y termina en algo muy concreto: un curso de bodas y una primera boda aceptada con más fe que currículo.
“Fui a un curso de fotografía de bodas y dije: ‘Ostras, esto a mí me mola.’”
“Me dijeron que te contratamos… y yo había hecho cero bodas.”
Ese tramo tiene algo muy reconocible para cualquiera que haya empezado en fotografía: el momento en el que pasas de “me gusta hacer fotos” a “igual esto es lo mío”.
Actualizar equipo, cambiar de sistema… y hacerlo poco a poco, como se puede
Otro bloque que sale de forma natural es el del cambio de equipo. Pau cuenta su evolución, el salto tecnológico reciente y esa sensación de que, aunque no tengas todavía objetivos nativos ni el setup “ideal”, el cambio ya se nota muchísimo.
“Se nota un montón el cambio tecnológico.”
Aquí también entra una historia menos divertida pero muy real: el robo de equipo en Irlanda, justo al empezar un viaje. Uno de esos momentos que en frío puedes contar entre risas… pero que en directo se nota que en su día fue un palo importante.
“Dentro de una situación tan desagradable… luego no hay mal que por bien no venga.”
Y ahí se abre un tema interesante, aunque no se exprime del todo: cuánta gente acaba cambiando de sistema por necesidad, por evolución… o porque la vida le empuja.
Consultorio MMQF: embarazadas, comuniones, focales y cómo no volverte loco cambiando lentes
El directo se convierte también en una especie de consultorio fotográfico improvisado, con preguntas de la gente del chat. Una de las más útiles es la de qué hacer en una sesión de embarazada si tienes un 24-70 y un 70-200 y no quieres estar cambiando lente todo el rato.
La respuesta de Pau es muy clara y muy práctica: planifica la sesión por bloques, usa cada lente en su momento y no te obsesiones con “la focal perfecta”, porque el resultado también depende del punto de vista, la distancia y cómo construyas la escena.
“Prefiero planificarlo y hacerlo por partes.”
“Con el 200 te puedes alejar y tener ese punto de vista que no te da el 85.”
Aquí se nota mucho el Pau fotógrafo de social: aterriza rápido las respuestas y las lleva a terreno real.
Lo más ridículo (o peligroso) que has hecho por una foto
Otro tramo muy de BAR: preguntas rápidas que acaban sacando anécdotas buenas.
Sale el clásico: ¿qué es lo más ridículo que has hecho para conseguir una foto?
Y lo gracioso es que ni Pau ni Fer se ven a sí mismos como “ridículos”, pero sí empiezan a aparecer escenas muy reconocibles:
- tirarse al suelo recién operado por una sesión,
- colarse por una puerta sin preguntar “y ya luego si eso pedir perdón”,
- subirse donde no tocaba para sacar una foto distinta,
- o acercarse un poco más de la cuenta en naturaleza… hasta que la roca se mueve y te replanteas tu existencia.
“Yo quiero tener una foto distinta… la hago y luego pregunto.”
“No me la voy a jugar en sitios donde no vea que estoy cómodo.”
Aquí se ve muy bien la diferencia entre fotografía social y paisaje/naturaleza: en una iglesia o un restaurante el riesgo es el sacristán; en costa o montaña, el susto puede ser bastante más serio.
Viajes, lugares favoritos y la fotografía como excusa para vivir cosas
En otro momento del episodio entra una pregunta muy bonita: de todos los viajes que has hecho, con cuál te quedas. Y aunque no se cierra como ranking definitivo, la conversación deja una idea muy MMQF: muchas veces el viaje no se queda solo en “las fotos que traje”, sino en cómo te hizo sentir, lo que viviste allí y lo que te cambió por dentro.
También aparecen Granada, Irlanda, el Torcal y ese tipo de sitios que no son solo localizaciones, sino casi personajes secundarios del podcast.
“Para reconectar con uno mismo…”
De hecho, antes ya os habíais ido al Camino de Santiago, y ahí también sale una lectura bonita: caminar, pensar, vaciarse un poco y volver a escuchar(se).
Cuando el BAR se convierte en charla de series, películas y libros
Como buen bar, la conversación se va abriendo. Y aquí entran de lleno las series, las pelis y los libros que os han marcado.
Hay de todo:
- Segunda Guerra Mundial,
- Salvar al soldado Ryan,
- La lista de Schindler,
- The Office,
- Harry Potter,
- El Señor de los Anillos,
- Juego de Tronos,
- y libros que marcaron forma de pensar, como Juan Salvador Gaviota.
“Me impactó bastante y creo que me marcó un poco en la forma de pensar.”
“Al final es la única manera de diferenciarte.”
Este bloque, aunque se va bastante del “tema foto”, encaja muy bien con el espíritu del episodio: dejar que la conversación corra y que se vea también quiénes sois fuera de la cámara.
MMQF crece: números, comunidad y esa sensación de que algo se está construyendo
Ya cerca del final, Pau saca una hoja con datos y hace algo que también tocaba: mirar los números desde septiembre y darse permiso para celebrar un poco.
Spotify, iVoox y YouTube suman crecimiento, y especialmente YouTube pega un salto muy serio.
“Mientras el crecimiento aparezca con un más y no con un menos, yo siempre estaré contento.”
No lo contáis con tono triunfalista, sino con esa mezcla vuestra de sorpresa, agradecimiento y “joder, pues igual esto sí está llegando a la gente”.
“Muchas gracias a todos por seguirnos.”
Y aquí sí que se nota una cosa importante: MMQF no va solo de grabar charlas, sino de ir haciendo familia poco a poco.
La Criticona sigue abierta: mandad fotos, por favor
Antes de cerrar, dejáis una llamada clara a la audiencia: seguid mandando fotos para futuras ediciones de La Criticona.
Social, naturaleza, arquitectura, bichos, pajaretes… prácticamente todo entra. Menos astro, que ahí tiráis de humor y decís que mejor no, porque no tenéis ahora mismo al experto delante.
“Mandadnos un poquito de todo.”
Esto también le da al episodio una sensación muy de comunidad viva: no es solo “nos escucháis”, es participad, mandad cosas, dejad comentarios y entrad en el juego.
Modo Ráfaga final: cuando el BAR se cierra con preguntas rápidas
Y como guinda, aparece un Modo Ráfaga improvisado, con respuestas muy Fernando:
- lente preferida: ojo de pez,
- red social: Instagram,
- lugar al que viajar con la cámara: Granada,
- tortilla: con cebolla,
- serie: Asterix y Obelix,
- y consejo final…
“Ver o escuchar el podcast Mucho Más Que Fotos.”
No se puede cerrar mejor un bar que cerrándolo con autopromoción elegante 😄
Cierre
Este BAR de MMQF no va de un gran tema técnico ni de una entrevista muy cerrada. Va de algo igual de importante: parar, hablar, compartir, contestar, reírse y dejar que el podcast respire.
Es uno de esos episodios que sirven para recordar que detrás de cámaras, objetivos, talleres y charlas, también hay personas, recorridos, dudas, gustos raros, libros que te marcaron y preguntas que no siempre caben en una escaleta.
Y eso también es Mucho Más Que Fotos.
Para terminar
¿Qué tipo de BAR te gusta más dentro de MMQF?
¿El de preguntas fotográficas y consultorio, o el de charla abierta con series, viajes y anécdotas?
Y ya de paso:
¿cuál fue el momento en el que tú dijiste “vale, esto de la fotografía va en serio”?
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