El retrato empieza antes de disparar, con Pablo Cortés “Fotablos”
Esta semana en Mucho Más Que Fotos hablamos de retrato con Pablo Cortés, Fotablos.
Pero no demasiado de cámaras, objetivos o esquemas de iluminación.
Porque para Pablo el retrato empieza bastante antes de pulsar el disparador.
Empieza hablando.
“Es una conversación en la que yo simplemente tengo una cámara y a veces te voy haciendo fotos.”
El fotógrafo que busca a quien dice que no es fotogénico
Pablo reconoce que su cliente favorito es precisamente el que llega diciendo:
“Yo no sé posar.”
O peor todavía:
“Yo no soy fotogénico.”
“Para mí son mis favoritos. Es mi cliente ideal.”
Porque ahí empieza realmente su trabajo.
Hablar, preguntar, bromear, observar y encontrar ese momento en el que la persona empieza a relajarse.
“A partir de los 20 o 30 minutos notas físicamente cómo esa persona se relaja.”
Y curiosamente, las fotografías que tiene más pensadas suele dejarlas para el final.
2.500 personas buscando una mirada
Hace unas semanas Pablo lanzó uno de sus experimentos habituales en Instagram.
La idea parecía sencilla:
buscar la mirada más bonita de Alicante.
El problema es que la cosa se fue un poquito de las manos.
“Unas 2.500 han participado.”
Votaciones, eliminatorias, empate en el último segundo, medios de comunicación, gente reconociéndolo por la calle…
Y todo porque un día preguntó a sus seguidores qué proyecto querían que hiciera.
“Yo intento siempre dar a la gente lo que me pida a partir de lo que yo quiera.”
El resultado final tuvo incluso dos ganadoras.
Cómo terminó aquello… mejor que lo cuente él.
Las mejores fotografías aparecen cuando dejas de forzarlas
Pablo reconoce que antes intentaba llegar al estudio con algunas fotografías demasiado pensadas.
Ahora prefiere otra cosa.
“Cuando alguien entra no tengo nada preparado. Vamos hablando.”
Tiene sus luces, sus recursos y su experiencia.
Pero decide hacia dónde llevar la sesión dependiendo de la persona que tiene delante.
Hay gente que ríe.
Gente que se queda en silencio.
Incluso gente que acaba llorando.
Y ahí hay algo importante.
“Si está en silencio y no te mira, no hables, porque está pensando en algo.”
A veces el trabajo del fotógrafo consiste precisamente en saber cuándo dejar de hablar.
Recrear un cuadro… y descubrir cómo demonios hicieron aquella luz
La Joven de la Perla, El Desesperado y otras obras conocidas también han pasado por el estudio de Fotablos.
No como copias exactas, sino como experimentos.
Buscar a la persona.
Preparar vestuario.
Entender la expresión.
Y sobre todo intentar descubrir de dónde venía aquella luz.
“Nos costó la vida.”
En alguna recreación estuvieron cerca de una hora intentando únicamente conseguir la iluminación.
Pero precisamente ahí está parte de la diversión.
“A mí me mola mucho experimentar.”
Y si para hacerlo hay que acabar recogiendo ramas por un descampado para montar la escena… pues se recogen.
El circo que terminó convirtiéndose en algo mucho más grande
Otra historia que nos encantó fue su relación con el Circo Raluy Legacy.
Pablo fue un día como espectador.
Salió fascinado.
Contactó con algunos artistas.
Y lo que empezó con unas fotografías terminó convirtiéndose en uno de sus proyectos personales más importantes.
“Me han llegado al corazón.”
Contorsionistas, acróbatas, artistas internacionales y sesiones dentro y fuera del estudio.
“Con ellos he aprendido muchísimo, no solamente de fotografía, sino de la vida.”
Y aquí también paramos.
Porque hay varias historias dentro de esa historia.
Una buena sesión puede empezar siendo fotografía y acabar siendo otra cosa
Hay personas que llegan al estudio simplemente porque quieren unas fotos.
Pero otras llegan atravesando momentos complicados.
Una separación.
Una pérdida.
Un cambio.
O simplemente porque quieren volver a verse de otra manera.
“Hay gente que simplemente quería verse más guapa.”
Y cuando alguien que no soportaba verse en fotografías termina diciendo…
“Hostia, pues tampoco estoy tan mal.”
…quizá el retrato empieza a ser algo más que iluminación y técnica.
Pablo lo resume bastante claro:
“El 90% es hablar y el 10% es darle al clic.”
Las historias reales ganan
También hablamos de Instagram, seguidores, influencers, publicidad y números.
Y Pablo dejó una reflexión bastante curiosa.
Ha fotografiado a personas con audiencias enormes sin que aquello prácticamente le trajera seguidores.
Sin embargo…
“Le hago fotos a una abuelita de Campello de 95 años y me suben 300 seguidores en dos días.”
¿Por qué?
“Porque gustan las historias reales.”
Quizá esa frase explique bastante bien su fotografía.
Sacar algo más que una cara bonita
Podríamos hablar del equipo que utiliza, del 85 mm, de flashes, grids, modificadores, Photoshop o de cómo consigue determinadas luces.
También hablamos de ello.
Pero al terminar la charla quedó bastante claro que lo importante para Pablo ocurre antes de todo eso.
“Tienes que meter a esa persona en tu vida durante dos horas.”
Hablar.
Escuchar.
Conseguir confianza.
Esperar.
Y entonces disparar.
Porque quizá un buen retrato no consiste únicamente en fotografiar cómo es alguien por fuera.
“Al final tienes que sacar el alma.”
Y con esa frase nosotros ya enseñamos suficiente patita.
Dale al play y descubre cómo entiende el retrato Pablo Cortés, Fotablos, en esta nueva charla de Mucho Más Que Fotos.
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