España en la élite mundial: World Photographic Cup y FEPFI #172

España en la élite mundial de la fotografía: World Photographic Cup, FEPFI, calificaciones y por qué una foto puede representar a un país

Esta semana en Mucho Más Que Fotos nos metimos en una charla de esas que al principio suenan a siglas, federaciones y cosas muy serias… pero que en realidad va de algo que nos toca de lleno a todos los que hacemos fotos: qué tiene que tener una imagen para estar entre las mejores del mundo.

Porque sí: existe una especie de “mundial de fotografía”, la World Photographic Cup, y España está compitiendo arriba del todo. Para hablar de ello nos acompañaron José Hidalgo y Neus, que nos ayudaron a entender qué hay detrás de las selecciones españolas, cómo funciona FEPFI, qué son las calificaciones y por qué aceptar crítica puede ser una de las mejores formas de crecer como fotógrafo.

Y además, claro, había un pequeño detalle cercano a la casa: Daniel Viñé formó parte de esa candidatura española y volvió con una medalla de oro.

“Vamos a hablar de premios, pero sobre todo vamos a hablar de fotografía, de criterio, de aprender a mirar y de aceptar críticas.”


España, a un punto de lo más alto

La charla empieza fuerte: España quedó segunda en la World Photographic Cup, a solo un paso del primer puesto. Y aunque el sabor es un poco de “casi, casi”, el resultado es una barbaridad.

“Hemos quedado segundos… pero hemos quedado segundos también, ¿ole?”

José explica que la trayectoria española en los últimos años no es casualidad: podios, medallas, candidaturas fuertes y una constancia que empieza a colocar a España como uno de esos países a los que los demás ya miran con respeto.

“Tenemos la trayectoria de estar en los dos o tres primeros muchos años.”

Y el dato impresiona: España presentó una candidatura de 30 imágenes, repartidas en 10 categorías, y consiguió 9 finalistas y 5 medallas.

“Casi un tercio de la candidatura se ha quedado dentro de los diez finalistas.”


Cómo funciona la World Photographic Cup

Uno de los bloques más interesantes es entender que esto no va de mandar una foto y cruzar los dedos. Cada país presenta una candidatura cerrada, con un máximo de 30 fotografías, distribuidas en diferentes categorías.

“Son 30 fotografías repartidas en 10 categorías.”

Cada categoría puede tener hasta tres fotos, pero un mismo autor no puede meter varias imágenes dentro del mismo apartado. La idea no es llenar huecos por llenarlos, sino construir una selección equilibrada, competitiva y representativa del país.

“El comité busca las mejores imágenes para que representen a España.”

Y esto es importante: aunque FEPFI lidera la candidatura española, el objetivo no es presentar “lo mejor de la federación”, sino la mejor candidatura posible de España.

“Tenemos que presentar la mejor candidatura de España, no solo de la Federación.”


No todo vale: RAWs, normas y cero IA

El proceso es bastante más riguroso de lo que muchos imaginan. Hay categorías donde solo se permiten ajustes básicos, otras donde se aceptan montajes, y apartados donde cualquier manipulación puede dejar una imagen fuera.

“Este concurso no permite absolutamente nada de IA.”

En algunos casos, la organización pide los RAWs para verificar que la imagen cumple las bases. Incluso la foto de Dani tuvo que revisarse con lupa, rehaciendo la edición desde cero para cumplir exactamente lo permitido.

“Nos costó mucho entre los gestos… pero sabíamos que la fotografía era completamente natural.”

Y esto mola porque enseña una parte que no se ve: detrás de una medalla hay talento, sí, pero también normas, revisión, documentación, RAWs, plazos y mucho trabajo invisible.


Impacto, técnica y mensaje: qué busca un jurado

Una de las preguntas clave de la charla es sencilla, pero enorme: ¿qué hace que una foto funcione en un concurso así?

José lo resume en tres capas:
impacto visualtécnica y, según la categoría, mensaje.

“Primero, impacto. Si la fotografía llama la atención, el jurado se para a verla.”

La técnica importa muchísimo, sobre todo en categorías donde no hay margen para fallos. Pero también hay fotos donde el mensaje pesa tanto que puede compensar otras cosas.

“En reportaje gráfico, muchas veces pesa más el mensaje que la técnica.”

Y ahí está una de las ideas más potentes: una foto puede ser perfecta técnicamente y no decir nada, o puede tener una carga emocional o narrativa que la haga imposible de ignorar.


Las categorías: paisaje, boda, reportaje, fauna, ilustración, comercial…

Durante la charla se repasaron varias categorías de la World Photographic Cup: boda abiertaboda reportajevida salvajepaisajeilustracióncomercialdeportereportaje gráficoretrato natural y retrato ilustrativo.

Y cada una tiene su propia lógica.

“Cada categoría tiene sus particularidades.”

En unas no se permite manipulación. En otras, como ilustración, el fotomontaje forma parte del juego. En comercial, la técnica debe estar finísima. En reportaje, la verdad pesa más. Y en paisaje, panorámicas o apilados pueden estar permitidos si cumplen las reglas.

“No todas las fotos se valoran igual, porque no todas las categorías cuentan lo mismo.”


Dani Viñé y una medalla de oro que nos pilla cerca

Uno de los momentos más especiales de la charla es escuchar cómo vivió Dani su participación. Recibir el mensaje del seleccionador no es cualquier cosa. Es de esos momentos en los que uno piensa: “¿Perdona? ¿Que mi foto va a representar a España?”

“Que te llame el seleccionador… súper emocionante.”

Y luego llega la ceremonia, los puestos, los nervios, el móvil en el bar y esa mezcla de alegría y tensión viendo cómo van saliendo los países.

“Nada mal ser segundo en toda la fotografía.”

La medalla de Dani no es solo un premio individual. Forma parte de una candidatura donde cada punto suma, cada finalista cuenta y cada foto empuja al equipo.


Medallas, finalistas y trabajo en equipo

Algo muy importante que se explicó: no gana solo el país con más oros. La clasificación se construye con puntos, finalistas y medallas. Por eso tener muchas fotos dentro del top 10 puede ser tan decisivo como tener varios oros.

“Cuando ganamos la Copa del Mundo, hubo países que tenían más medallas de oro que nosotros.”

Este año España consiguió dos oros, dos platas, un bronce y cuatro finalistas más, pero Estados Unidos sumó más puntos por cantidad de finalistas.

“Todos suman. Esto es un trabajo en equipo.”

Y ahí se entiende mejor la dimensión del asunto: no es una colección de egos individuales, sino una candidatura que funciona como selección nacional.


FEPFI: mucho más que una sigla difícil de pronunciar

En el segundo bloque de la charla entró Neus para explicar qué es FEPFI: la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y la Imagen.

“La Federación es una federación de asociaciones.”

La idea básica: cada provincia o zona puede tener asociaciones profesionales, y esas asociaciones pueden estar federadas. Si tú perteneces a una asociación federada, también accedes a todo lo que ofrece la Federación.

“El socio de una asociación federada ya se beneficia de todo lo que hace la Federación.”

Y aquí se abre un tema muy interesante: asociarse no es solo pagar una cuota. Es entrar en una red de formación, compañeros, talleres, jornadas y contactos que muchas veces te empujan a crecer.

“Los fotógrafos nos entendemos muy bien entre fotógrafos.”


Asociaciones, relevo generacional y la necesidad de juntarse

La conversación se pone muy real cuando sale el tema del relevo generacional. Hay asociaciones que han sido muy potentes, pero si quienes las mueven se jubilan y nadie toma el relevo, se apagan.

“Tiene que haber savia nueva.”

También se habla de cómo las redes y YouTube han cambiado la forma de aprender. Hoy parece que todo está online, pero Neus insiste en algo importante: el aprendizaje técnico está bien, pero la parte humana de juntarse con otros fotógrafos no se puede sustituir tan fácilmente.

“Parece que no necesitamos relacionarnos para crecer.”

Y justo ahí aparece uno de los grandes valores de la Federación: el contacto, el compañerismo y la sensación de formar parte de algo más grande.


Calificaciones: el sitio donde vas a que te den cariño… y algún palo necesario

Uno de los bloques más potentes del episodio es el de calificaciones. Para quien no lo conozca, es un evento donde los fotógrafos presentan obras impresas que son valoradas por un panel de jueces.

“Calificaciones es un formato muy educativo, muy instructivo.”

Y no, no va solo de ganar reconocimientos. De hecho, una de las ideas más repetidas es que cuando una obra no llega a la puntuación esperada, muchas veces es cuando más aprendes.

“Si tu obra tiene de 79 para abajo, igual es mejor, porque aprendes más.”

Esto conecta directamente con algo que muchos echamos de menos de los foros antiguos: la crítica constructiva. No el like rápido, no el “fotón”, sino alguien que te diga qué falla y por qué.

“Si no te dan pal pelo, no aprendes.”


El torno, los jueces y el sistema para valorar sin mirar nombres

Una de las partes más curiosas es el funcionamiento del sistema. Las fotos pasan por un torno para que los jueces no sepan de quién es cada obra.

“Cuando giran las obras en el torno, los jueces no saben de quién son.”

Si algún juez reconoce una imagen o cree reconocerla, puede abstenerse y votar un suplente. Todo está pensado para proteger el proceso y valorar la obra, no el nombre del autor.

“Se juzga la obra, no al fotógrafo.”

También hay controles cuando las puntuaciones entre jueces difieren demasiado. Si uno valora muy alto y otro muy bajo, tienen que defender su criterio.

“Cuando hay una diferencia muy grande, los jueces tienen que defender un criterio.”

Eso convierte la calificación en algo mucho más serio que “me gusta / no me gusta”.


El panel abierto: donde realmente aprendes

Una parte preciosa del proceso es el panel abierto. Si una obra no alcanza determinada puntuación, pasa a una sala donde se analiza con más calma, se comenta y se explica cómo podría mejorar.

“Ellos te ayudan a cómo mejorar esa obra.”

Y lo mejor es que no solo aprende quien presentó la foto. Aprenden también todos los que están escuchando.

“Tú estás escuchando la ayuda hacia otros compañeros.”

Ese formato tiene algo que se está perdiendo mucho: aprender mirando, escuchando, aceptando que quizá tu foto no era tan redonda como pensabas… y volviendo a casa con ganas de mejorarla.


La impresión como cierre del círculo de calidad

Otro punto muy interesante: en calificaciones no se trabaja solo con archivos digitales. La obra va impresa, y eso cambia totalmente la exigencia.

“Queremos cerrar el círculo completo, desde la toma hasta la impresión.”

El papel, los negros, los blancos, la textura, la elección del soporte… todo cuenta. Porque una gran foto puede venirse abajo si está mal impresa.

“Puedes tener la mejor foto del mundo, pero si la imprimes en un papel que no le conviene…”

Y aquí sale un tema que en fotografía digital olvidamos demasiado: imprimir no es el final administrativo de una foto; es parte de su calidad.

“Cuando entregas el álbum impreso se te hincha hasta el pecho.”


Por qué calificaciones puede mejorar incluso tu trabajo con clientes

Neus lo explica muy bien: cuando aprendes a mirar mejor, a corregir detalles, a dominar la luz, la composición y la impresión, eso no se queda solo en concursos. Se va contigo a tu trabajo diario.

“Lo que aprendes lo llevas a tu terreno en tu día a día.”

Y eso acaba llegando al cliente, aunque el cliente no sepa explicar por qué una foto le parece mejor.

“Al final a tu cliente le estás entregando una fotografía con calidad.”

Es decir: no se trata solo de ganar triángulos, méritos o reconocimientos. Se trata de elevar tu criterio.


Compañerismo: el verdadero motor de todo esto

Hay una frase de José que resume muy bien el espíritu de la Federación:

“No vamos a competencia, la competencia la creamos nosotros mismos.”

Durante toda la charla se repite una idea: compartir no te hace más débil. Al contrario, te hace crecer. Preguntar cómo se ha hecho una foto, hablar con otros fotógrafos, escuchar, enseñar y dejarte enseñar.

“Estando en compañerismo se gana mucho más que haciendo zancadillas.”

Y esto es muy MMQF, porque al final el podcast también va de eso: fotógrafos hablando con fotógrafos, aprendiendo entre ellos y descubriendo que hay otros mundos dentro del mismo oficio.


Modo Ráfaga: un poco más de José y Neus

Como siempre, no podía faltar el Modo Ráfaga, para conocer a los invitados más allá de la parte seria.

Algunas respuestas rápidas:

  • Lente preferida: 70-200 y 24-70 2.8
  • Red social: Instagram
  • Libro: Composición, de José Benito
  • Música para procesar: blues, música tranquila y new age
  • Lugar para viajar con cámara: todo el mundo… y la Luna
  • Tortilla: con cebolla
  • Consejo para futuros fotógrafos: pasión y hacer lo que te salga de dentro

“Mucha pasión. Que sea tu gran hobby. Lo demás viene solo.”

“Haz lo que te salga de aquí, sin miedo.”


¿Un buen equipo te hace mejor fotógrafo?

La pregunta heredada de invitados anteriores cayó directa, y José fue claro:

“No.”

Matizando, claro. El equipo importa si necesitas una herramienta concreta para hacer una foto concreta. Pero no sustituye la idea, ni la mirada, ni el criterio.

“Puedes tener el mejor equipo del mundo y hacer una fotografía mala.”

Y al revés: puedes tener una cámara sencilla y hacer una imagen enorme si sabes qué quieres contar.


¿Qué hace que una foto sea impactante?

La pregunta para Neus era complicada: qué características debe reunir una imagen para ser impactante. Y la respuesta no es fácil, porque el impacto puede venir de muchos lugares.

“Tiene que moverte la conciencia en diferentes niveles.”

Puede ser impacto visual, técnico, emocional, social o incluso el impacto de ver algo que tú aún no sabes hacer.

“A veces el impacto depende del conocimiento de quien mira.”

Esa idea es muy potente: no todas las fotos impactan igual a todo el mundo, porque no todos miramos desde el mismo lugar.


Cierre

Este episodio va mucho más allá de contar que España ha quedado segunda en la World Photographic Cup. Va de entender cómo se construye una candidatura, cómo se analiza una imagen, cómo funciona una Federación, por qué la crítica es necesaria y por qué juntarse con otros fotógrafos puede hacerte mejorar muchísimo más rápido.

También es una llamada muy clara a salir del “like fácil” y volver a mirar la fotografía con más calma, más criterio y más ganas de aprender.

Porque sí, España está en la élite mundial de la fotografía. Pero lo más interesante no es solo el resultado. Es todo el trabajo invisible que hay detrás.


Para terminar

¿Qué crees que pesa más en una foto de concurso: la técnicael impacto visual o el mensaje?

Y otra pregunta:
¿Te atreverías a llevar una foto tuya a calificaciones para que la analicen delante de otros fotógrafos… o todavía te daría un poco de vértigo?

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